Aunque no tuvo la repercusión deseada, creemos que por el desconocimiento de la gran mayoría de los ciudadanos, el mercadillo navideño instalado el pasado sábado en la Plaza de Damasco, animó la zona que ya se prepara para los días más importantes de la Navidad.
Aún queda tiempo para repetir esta iniciativa con algo más de publicidad y animación, una buena iniciativa siempre que vaya acompañada de una difusión apropiada y del encanto y atractivo que solían tener hace unos años este tipo de mercadillos.
