Agentes de la Policía Nacional han detenido a un hombre, de 55 años, sin antecedentes policiales anteriores a este hecho, al que se le atribuye la presunta autoría de simular la sustracción de una bolsa de compras que llevaba en el carrito de su bebé, tras interponer una denuncia en Comisaría en la que manifestaba que había sido víctima de un empujón por parte cinco o seis jóvenes que se la sustrajeron al descuido.
Simuló ser víctima de un robo
Los hechos se desencadenaron cuando el hombre se personó en Comisaría y denunció que, cuando se encontraba caminando por la vía pública un grupo de cinco o seis jóvenes le empujaron, y sin percatarse, le sustrajeron una bolsa que contenía 288 euros en productos de cosmética y un peluche valorado en 12 euros, además de su monedero conteniendo 230 euros que portaba en su bolsillo trasero. Llegando a dar incluso características físicas de los autores.
La Policía investiga todas las denuncias
Iniciadas las investigaciones por parte de los policías pertenecientes al Grupo de Delincuencia Urbana de la Comisaría de Distrito Centro, pudieron determinar que los hechos podrían haber ocurrido de forma diferente a lo manifestado en la denuncia. En realidad, ignoraba como había perdido la bolsa, pudiendo haber sido accidentalmente.
Verificados ciertos extremos de la investigación, y comprobando indicios de falsedad en los hechos motivadores de la denuncia presentada, los agentes procedieron a la detención del hombre y a su posterior puesta a disposición judicial.
Protocolo establecido para reclamar los perjuicios ocasionados
Cuando en el trascurso de la investigación se reúnen los suficientes indicios de falsedad en unos hechos denunciados, la Jefatura Superior de Policía de Andalucía Oriental pone en marcha un protocolo para reclamar los gastos ocasionados por la investigación de estas simulaciones, que de media están alcanzando de 200 a 1000 Euros y que, cuando la autoridad judicial lo estima ajustado a derecho, son reclamados a los autores de estos hechos, ya que la investigación de hechos que posteriormente resultan ser falsos suponen una distracción de las verdaderas labores de prevención e investigación de la Policía.
