Almuñécar Internacional Languages School ofrece a los más pequeños una fórmula original y divertida de aprender inglés durante el verano
“El cuidado se adapta a las necesidades de cada niño satisfaciendo sus necesidades para que se sientan como en casa, sobre todo los más pequeños a los que les cuesta más separarse de sus padres”.
¿Trabajas y no sabes dónde dejar a tus hijos? Diversión y aprendizaje se unen este verano en Almuñécar Internacional Languages School, el centro de idiomas en el que niños de todas las edades tienen la oportunidad de pasárselo en grande al mismo tiempo que pueden estudiar inglés desde muy pequeños.
Un proyecto el de MUSARTE – que aporta exclusividad en los programas musicales educativos considerados líderes de la provincia – y otro, el de Almuñécar Internacional School, que ofrece un concepto distinto de aprender inglés de forma muy entretenida. Ambos programas tienen como objetivo crear un ambiente único, original y especial para cada niño.
Una manera innovadora de aprender que todo el equipo, formado por personal nativo, pone en marcha cada verano para todos aquellos padres que estén interesados en dejar a sus hijos en un lugar acogedor y entretenido.
“El aprendizaje de una segunda lengua, en este caso el inglés, en una etapa temprana ayuda a los niños a poder adquirir una mejor pronunciación y a familiarizarse en diversas situaciones de la vida cotidiana que se podrán plantear en las distintas actividades. Además, facilita que los pequeños puedan expresarse mejor ante los demás y adquieran confianza en sí mismos”, explica Fionna Jacobs, responsable del centro.
“El cuidado se adapta a las necesidades de cada niño satisfaciendo sus necesidades para que se sientan como en casa sobre todo los más pequeños que les cuesta más separarse de sus padres”, prosigue.
Bajo la supervisión de cuatro profesoras en todo momento y en horario de 10.00 a 14.00 horas los cinco días de la semana, la escuela de verano pone a disposición de los asistentes juegos, programas interactivos de ordenador, manualidades, arte, canciones, teatro, construcciones, diseño, tecnología, visitas fuera del centro y mucho más para hacer de las mañanas de verano un momento de diversión.
“En función del número de niños que haya en cada momento, las profesoras se adaptaran a la atención que requiere un grupo mayor o menor en cada caso. De esta manera, aseguramos una seguridad plena tanto en nuestras instalaciones como fuera de ellas”, concluye Jacobs.















