El PSOE reclama la actuación urgente del Gobierno de Motril ante el grave deterioro del asfaltado en la calle Santa Elena
Gádor Domínguez critica que dicho vial está lleno de parches provisionales, grietas y zonas hundidas que suponen un riesgo evidente para la seguridad de los conductores y vecinos
La portavoz adjunta del Partido Socialista (PSOE) en el Ayuntamiento de Motril, Gádor Domínguez, ha denunciado públicamente el estado "inaceptable" en el que se encuentra actualmente la calle Santa Elena, lleno de parches provisionales, grietas y zonas hundidas que suponen un riesgo evidente para la seguridad de los conductores y vecinos.
Así, ha señalado que, tras las últimas lluvias, la situación se agravó notablemente con la aparición de un socavón que llegó a provocar que varios vehículos quedaran atrapados, obligando incluso a cortar temporalmente la circulación. "La solución adoptada hasta ahora ha sido rellenar con tierra, una medida claramente insuficiente que no resuelve el problema de fondo. El terreno continúa cediendo y el asfalto sigue agrietándose, lo que puede derivar en nuevos incidentes y accidentes", ha advertido.
Desde el Grupo Municipal Socialista se considera que esta actuación evidencia una falta de planificación y mantenimiento continuado en los barrios, donde muchas calles llevan años sin una intervención integral. "Está bien que se actúe en las grandes avenidas y en las calles principales, pero no se puede gobernar solo para las zonas más visibles. Los barrios populares también existen, también pagan impuestos y también merecen calles seguras y en condiciones dignas", ha afirmado.
Por ello, el PSOE de Motril exige al Gobierno municipal que actúe con urgencia, procediendo a la reparación integral de la zanja afectada, garantizando la estabilidad del terreno y ejecutando un nuevo asfaltado completo de la calle Santa Elena que ponga fin a las soluciones temporales que sólo trasladan el problema en el tiempo.
"Los vecinos no necesitan parches, necesitan soluciones. El mantenimiento urbano no puede depender de la improvisación ni llegar solo cuando el problema se convierte en una emergencia. Es una cuestión de seguridad, de responsabilidad y de respeto hacia quienes viven en nuestros barrios", ha concluido Domínguez.















