José Lemos es el propietario del conocido chiringuito motrileño Hoyo 19 y a día de hoy está sufriendo en primera persona los “daños colaterales”, como él mismo los califica, del traspaso de arena desde las playas del Cable y Poniente hasta Playa Granada, devastada por los temporales que han abatido a la Costa Tropical durante este invierno.
“Como siempre decimos hay que ser solidarios solidarios porque esto se hace para arreglar otra playa que lo necesita pero sufrimos la falta de una inversión real para espigones”, ha declarado Lemos quien recuerda que la Costa ha vivido un invierno muy duro, con mucha lluvia y muchos temporal “y ahora que está saliendo el sol tanto los más de 60.000 habitantes de Motril como personas de toda la provincia quieren venir a la playa a disfrutarlo”.
Sin embargo, los que se animan a acercarse al mar en Motril y podrían disfrutar de una playa “bonita, grande, de arena fina” se encuentran con un trasiego constante, hasta las seis de la tarde que paran, de camiones pasando arena de un lugar a otro del litoral motrileño y con playas cortadas al paso de peatones. A esta situación hay que sumar, como el propio Lemos ha asegurado, que si entra otro temporal en las próximas semanas y deshacer todo el trabajo que están haciendo “como ya ha ocurrido otros años atrás”.
“No estamos en desacuerdo de que se hagan aportaciones de arena pero que se trate de un arreglo puntual ya que el Motril, con el clima y las playas tan grandes y bonita que tenemos existe una proyección turística que hace incomprensible que no exista una inversión tan necesaria”, ha puntualizado el empresario.
Y es que, según ha continuado, hace falta “un proyecto de espigones de categoría no sólo para estabilizar las playas sino también para embellecerlas”, que incluya un plan que haga más atractivas “playas gigantes que ahora están abandonadas”.
Según la previsión se espera que los camiones estén trabajando durante cinco semanas. En este sentido, y para concluir, José Lemos ha pedido que al terminar dejen las playas cuidadas: “Que arreglen lo destrozado, allanen la playa de Poniente –de donde están cogiendo la arena- así como el carril por donde están circulando hasta llegar a Playa Granada.
