Uso de las aguas residuales depuradas en la vega de Almuñécar.
Ecologistas en Acción apoya su uso y valora el esfuerzo económico que supone para los agricultores y la mejorÃa del ciclo del agua en el Valle del RÃo Verde.
El uso de las aguas residuales, tras un tratamiento terciario, se consideran aptas para riego, no asà las que se vierten ahora, que van directamente, mediante un colector, al fondo del mar. Este tratamiento terciario, serÃa pagado por los beneficiarios, en este caso los agricultores, ya que asà está dispuesto en la legislación europea y en la vigente ley de aguas: “El titular de la concesión o autorización deberá sufragar los costes necesarios para adecuar la reutilización de las aguas a las exigencias de calidad vigentes en cada momento.†Una vez concedidas las aguas procedentes de la depuradora, se cambiarÃa la concesión existente de aguas del rÃo Verde, por éstas. Asà quedarÃan libres las aguas del RÃo Verde que discurrirÃan hasta el mar, cumpliendo lo dispuesto en la Ley sobre caudales ecológicos, y rellenando el acuÃfero con aguas de calidad. Obviamente el cambio de concesión serÃa respecto al origen de las aguas y no en la cantidad que establece el Plan Hidrológico de Cuenca, es decir, que no habrÃa más agua sino la misma que hay ahora. La ventaja es que se dispondrÃa de un caudal fijo para usar sin depender de los flujos del rÃo dependientes de la climatologÃa. Con respecto al uso de las aguas depuradas de mala calidad, y su cambio de punto de vertido, desde el fondo del mar al cauce del rÃo Verde, Ecologistas en Acción ha advertido a la ConsejerÃa de Medio Ambiente de que la autorización concedida es temeraria ya que, según los informes del Instituto Geológico y Minero de España, no se puede asegurar que no resultarÃa afectado el acuÃfero, del cual se extrae agua para el abastecimiento del pueblo. Una vez contaminado el acuÃfero serÃa casi imposible de limpiar, perdiéndose un recurso de gran valor ante el futuro negro, con respecto a las precipitaciones, que se nos avecina. Es el momento ideal para que la Junta de AndalucÃa tenga en cuenta el Plan Andaluz de Adaptación al Cambio Climático en lo que respecta al uso del agua ( protección de la calidad de los recursos hÃdricos disponibles) Por supuesto que si se vierte este agua residual sobre el cauce y llega a contaminarse el acuÃfero – ignorando deliberadamente el principio de precaución redactado en el artÃculo 191 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea- los responsables deberÃan responder por ello, y el Código Penal deja bien claro que contaminar un acuÃfero es un delito ecológico sancionado con cárcel.
ECOLOGISTAS EN ACCIÓN.
















