La Unión Europea planteará a los países miembros el reparto de 120.000 refugiados. España se muestra dispuesta a asumir el número que le corresponda.
El drama es grave y urgente. El número de inmigrantes que intentan refugiarse en países europeos sigue creciendo y la Unión Europea tiene que tomar medidas, respetando las políticas migratorias que contempla la ley, algo improbable si tenemos en cuenta que nadie esperaba este “éxodo” tan masivo.
Mientras que el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha anunciado que va a proponer a los Estados miembros “un nuevo cupo de 120.000 demandantes de asilo para reubicar desde unos países a otros”, (según publica EL PAÍS de fuentes comunitarias), el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha asegurado (a EFE) que España está "perfectamente dispuesta a asumir la cuota de refugiados que le corresponda", “y que se precisa una política de asilo europea e incluso mundial”.
La cifra de personas en espera de ser acogidos triplica los 40.000 inicialmente propuestos en mayo y eleva a 160.000 el número total de refugiados que serían repartidos por los países europeos que acepten la propuesta.
El próximo miércoles se celebrará el discurso sobre el Estado de la Unión en el Parlamento Europeo, y será allí donde su presidente detallará el sistema de acogida decidido por el grupo.
Además de la cifra y los porcentajes, “la principal novedad consiste en que los refugiados que se repartan no procederán solo de Grecia e Italia, sino también de Hungría, país de tránsito de los migrantes que entran en gran medida por Grecia y cruzan los Balcanes para acabar pidiendo asilo en Alemania o más al norte”.
El presidente comunitario ha anunciado que presentará al Parlamento un mecanismo permanente para repartir automáticamente a los refugiados cuando haya una situación de emergencia como la actual. “Se trata de que no haya que batallar cada vez por las cifras, sino que los Veintiocho asuman responsabilidades en materia de asilo cuando uno o varios Estados experimenten picos de demanda, como ocurre ahora”.
El paquete de emergencia incluirá también la creación de un fondo fiduciario al que los países hagan aportaciones para el desarrollo de países africanos, origen y tránsito de una parte de los flujos migratorios. Aun así, el grueso de los demandantes de asilo proceden ahora de Siria, Irak y Afganistán, zonas conflictivas de las que seguirán saliendo ciudadanos en busca de un futuro.
Todas estas propuestas –aún en discusión y sujetas a modificaciones- deberán esperar aún al próximo 14 de septiembre, fecha en la que serán examinadas por los Ministros del Interior de la UE, que se reunirán en Bruselas para abordar la crisis migratoria.
ESPAÑA ACEPTARÁ LO QUE SE DECIDA
El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha asegurado hoy (en declaraciones a EFE) que España está "perfectamente dispuesta a asumir la cuota de refugiados que le corresponda", aunque ha dicho que este tema tendría que venir al final del proceso y que “se precisa una política de asilo europea e incluso mundial”.
Margallo ha anunciado también, que además de las medidas que adoptará la Unión Europea pedirá la convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU en la que participen los países de origen, de tránsito y de acogida. "Mi preocupación, y ya se lo hemos dicho a la Comisión, es que hay que hacer, de una vez por todas, una política integral global" ante el fenómeno "más grave y doloroso" al que se tiene que enfrentar la comunidad internacional, ha declarado.
El ministro ha recordado que hay que acabar con los conflictos que están provocado el problema, ya que lo que se ha visto "en estas últimas fotos tiene una causa muy clara que es el conflicto en Siria". Por eso, ha apostado por "una operación de mantenimiento de la paz acompañada de un diálogo intercultural e interreligioso", además de "tomarse en serio" una política de ayuda económica a estos países.
MUNICIPIOS ESPAÑOLES DISPUESTOS A ACOGER
Respecto a las propuestas de varios municipios españoles decidido a acoger refugiados, el ministro ha asegurado que "convirtiendo toda España en ciudades refugio no se solucionaría el problema".
En la misma línea ha añadido: "Cuando se ven imágenes tan aterradoras todo el mundo quiere hacer algo y se entiende, pero tenemos que poner cierto orden e ir de verdad a abordar el problema en su totalidad". “No es el problema de acoger por acoger, sino de integrar en la sociedad a estas personas con las condiciones de dignidad que cualquier ser humano reclama", ha destacado el ministro español.
















