Como recordarán, Mª Teresa desapareció en Motril el 18 de agosto de 2000, acababa de cumplir los 18 años.
Su padre la dejó junto a la parada de un autobús, en pleno centro de la ciudad, supuestamente, iba a tomar uno para ir al puerto a encontrarse con unos amigos para posteriormente trasladarse hasta el recinto ferial.
Pero nunca llegó y pese a una búsqueda interminable nunca se supo más de ella.
Su familia nunca pudo superar la pérdida y la angustia de vivir con la incertidumbre de saber si está viva o muerta. Nunca se supo si se marchó, si se la llevaron, si fue víctima de un rapto, si falleció o permanece viva en algún lugar recóndito del planeta. Simplemente desapareció.
Hoy, 15 años después, los suyos vivirán otro día triste intentando recordarla con esperanza, algo que unos padres nunca pierden.
Nosotros solo podemos mostrar de nuevo su fotografía, un año más, para que su recuerdo sigua vivo entre todos los que seguimos paso a paso el drama de un suceso que conmocionó a Motril y a todos los vecinos de la costa.
