Cuando llega el final del curso en cualquier centro educativo se producen numerosos acontecimientos que marcan el destino de alumnos y profesores. Uno de estos actos, aunque no muy frecuente, puede ser la jubilación del profesor o profesora. En el Colegio Arcos de Torrecuevas de Almuñécar se ha producido uno de estos actos y por partida doble. De una lado, María del Carmen López Bretones, y por otro, el almuñequero, Manolo Contreras.
Para celebrar este momento se organizó una comida que se convirtió en un entrañable y emotivo acto, que tuvo a compañeros y familiares también como invitados. En el mismo, hubo bonitas palabras de recuerdo y reflexiones de compañeros que querían dejar constancia del buen hacer profesional así como las relaciones personales vividas.
Sobre Manolo Contreras fue Miguel Rodríguez el encargado de recordar lo que han sido más de 35 años de profesión con la comunidad educativa en distintos lugares.
Esta ha sido la trayectoria profesional y personal de este maestro sexitano, hermano de una amplia saga de profesores Estas fueron las palabras de Miguel Rodríguez sobre Manolo Contreras.
Era el noveno día del mes de marzo cuando nació Manolo Contreras, parece ser que llovía, en el Hospital Municipal que estaba situado en el mismo lugar que hoy está la Casa de la Cultura. Sus primeros años de vida transcurrieron en el Cortijo Contreras, en la Loma de Velilla, junto a su abuelo “Papamanué” al que acompañaba en sus labores de cuidado de la Viña y del que aprendió el sentido de la Ética y de la responsabilidad.
A los cinco años comenzó a ir a la Escuela, pasando su escolaridad por varias Escuelas de Almuñécar, (sus maestros fueron: Don Pedro, Don Cristóbal, Don Juan Linares y Don José Lorente, que le enseñó a resolver problemas matemáticos).
Posteriormente, comenzó el Instituto en Cogollos Vega, trayéndose seis matrículas de honor, lo que supuso una gran alegría para toda la familia. En Almuñécar continuó el bachiller hasta COU.
En su paso por la Universidad de Granada, además de los estudios, vivió el mundo de la cultura; música, cine, teatro, conferencias y de la política, era una época de entusiasmo, acontecía la Transición.
Sus comienzos en la docencia fueron en el Colegio de Lobres, desempeñando las labores de Secretario y tutor de 8º de EGB
Continuó en Las Alpujarras, en Cástaras, sirviendo en una Escuela Unitaria. El edificio llevaba 5 años con una obra parada y los alumnos estaban dando las clases en el comedor de una de las casas de maestros, sin luz eléctrica y con ventanas sin cristales y Manolo, con la ayuda de los padres, consiguió que se terminara y que los niños dispusieran de un espacio adecuado.
En Jete estuvo dos años y compatibilizaba las clases de primaria con los estudios de Pedagogía en la Universidad de Granada, formando parte de un grupo de trabajo que continuó en el Colegio de San Miguel durante dos años.
La experiencia profesional en Huelva fue muy interesante, un año estuvo Manolo en Santa Bárbara de Casa, siendo Secretario y maestro de Educación Especial. La andadura por estas tierras le sirvió para conocer la provincia y Portugal, participando en Jornadas de Orientación hispano lusas en la Universidad de La Rábida y en el Centro de Recursos de la Puebla de Guzmán.
De vuelta a Almuñécar, estuvo en el Colegio Río Verde, presentándose a un Concurso para la Coordinación del Aula de Extensión del CEP en Almuñécar, que ganó y posteriormente a otro de Puesto Singular de Coordinador de Medios y recursos didácticos, trabajos que desempeñó durante diez años. Esta experiencia en la Red de Formación de la Consejería de Educación fue muy enriquecedora y ardua, con una dedicación exclusiva, organizando durante esta época la formación del profesorado no universitario de la comarca de Río Verde, con multitud de jornadas, seminarios, cursos, talleres….
En el Colegio de La Noria continuó su trabajo durante un año y de ahí pasó a Torrecuevas, presentado un Proyecto para la Dirección del Centro que fue acogido favorablemente por la Comunidad Educativa, y que desarrolló durante tres mandatos, haciendo mejoras en las instalaciones, apoyando y desarrollando variados proyectos educativos (de investigación, de cultura de paz, de alimentación: productos ecológicos, vida saludable, etc.) y modernizando las tecnologías en el Centro.
Además de la docencia, Manolo ha tenido otra pasión que ha ocupado parte de su tiempo libre: el Ciclismo, siendo practicante y participando activamente en el Club Ciclista Almuñécar, organizando multitud de pruebas y actividades en pro del deporte base.
Durante los últimos cuatro años ha sido concejal del ayuntamiento de Almuñécar por el grupo socialista, labor muy interesante e importante en la cual ha continuado prestando servicio a la ciudadanía desde esta faceta.
En el Centro de Torrecuevas termina su labor profesional dedicada a la docencia, mostrándose muy agradecido por el apoyo recibido a lo largo de estos años por compañeros y amigos. Esperamos que el futuro le depare lo mejor” .
Tras estas palabras se sumaron otras de otros compañeros. No faltaron cánticos, lecturas poéticas y varios regalos. Felicidades Manolo y a disfrutar ahora de los proyectos personales.
