El responsable de BlackHound sostiene que el relato sobre la agresión a tres jóvenes en una discoteca de Almuñécar no se corresponde con lo sucedido
Ramiro quiere reivindicar la profesionalidad de quienes desempeñan este trabajo y desvincular de responsabilidad a la discoteca
Hace unos días publicábamos la entrevista con una joven, Andrea García, que denunciaba haber sido agredida, junto a su hermano y su novio, por los miembros de la seguridad de una discoteca de Almuñécar. Ahora es Antonio Ramiro, responsable de la empresa de Servicios BlackHound, quien ofrece su versión de lo ocurrido y responde a las acusaciones.
Ramiro sostiene que el relato ofrecido por la joven no se corresponde con lo sucedido y asegura que, según la versión que maneja la empresa, fueron los propios jóvenes quienes iniciaron la agresión contra los miembros del equipo de seguridad.
El responsable de BlackHound defiende la actuación de sus trabajadores y afirma que responde por todos ellos. Al mismo tiempo, señala que será la investigación la que deberá determinar qué ocurrió realmente y que la empresa asumirá las consecuencias que establezca la Justicia una vez analizadas, entre otras pruebas, las imágenes de las cámaras de seguridad.
Romero también desvincula a la discoteca de cualquier responsabilidad en los hechos y considera importante que se esclarezcan las circunstancias en las que se produjo el enfrentamiento. En este sentido, asegura que estaría dispuesto a mantener una conversación con la joven, su hermano y su novio para poder escuchar su versión y aclarar lo sucedido.
Más allá de este caso concreto, el responsable de BlackHound pone el foco en una cuestión que considera especialmente importante: la imagen que, en ocasiones, se proyecta sobre los profesionales de la seguridad privada.
Romero quiere «desmitificar» la idea de que todos los miembros de seguridad son «matones» y reivindica la profesionalidad de quienes desempeñan este trabajo. A su juicio, no se puede generalizar a partir de un incidente y es necesario esperar a que se conozcan todos los elementos antes de establecer responsabilidades.
Mientras la investigación sigue su curso, las versiones de ambas partes mantienen puntos de vista enfrentados sobre lo ocurrido aquella noche. Serán las pruebas, entre ellas las grabaciones de las cámaras de seguridad, y las decisiones de las autoridades judiciales las que permitan determinar cómo se desarrollaron los hechos y, en su caso, quiénes deben asumir responsabilidades.
















