La Agencia de Emergencias de Andalucía recuerda que los terremotos no se pueden predecir, aunque sus consecuencias pueden reducirse mediante medidas de autoprotección.
La primera recomendación es mantener la calma, evitar rumores o informaciones exageradas y seguir únicamente las indicaciones de las autoridades, el 1-1-2 y los organismos científicos oficiales.
Durante una sacudida no se debe salir corriendo del edificio. Lo adecuado es agacharse, cubrirse bajo una mesa resistente o junto a un elemento estructural seguro y agarrarse hasta que termine el movimiento. Hay que alejarse de ventanas, lámparas, estanterías y objetos que puedan caer.
Si una persona se encuentra en el exterior, debe separarse de fachadas, cornisas, balcones, muros, postes, cables eléctricos y cristales. Si viaja en un vehículo, debe detenerse en un lugar seguro, sin obstaculizar el tráfico, y permanecer dentro hasta que finalice la sacudida.
Una vez terminado el terremoto, deben utilizarse las escaleras y nunca el ascensor. También es necesario comprobar si hay personas heridas y no mover a las que presenten lesiones graves, salvo que exista un peligro inminente.
Se recomienda revisar visualmente y por el olor las conducciones de gas, agua y electricidad, sin accionar interruptores ni aparatos si se sospecha que existe alguna fuga o avería.
“Si te encuentras bien y tu vivienda no presenta daños, evita entrar y salir del edificio innecesariamente. Si observas grietas o desperfectos, aléjate de la zona y comunícalo al 1-1-2”, ha señalado el vicepresidente primero.
Antonio Sanz ha pedido respetar todos los balizamientos. “Una cornisa, una fachada o cualquier otro elemento que haya resistido el primer terremoto puede desprenderse durante una réplica. No hay que acercarse a las zonas dañadas para mirar o hacer fotografías y deben dejarse libres los accesos para los equipos de intervención”, ha advertido.
La ciudadanía puede ampliar esta información en la Plataforma de Emergencias para la Ciudadanía: https://ema112andalucia.es/ y descargar la [guía didáctica ante episodios sísmicos y la guía infantil para saber cómo actuar ante terremotos.
Estos materiales reúnen recomendaciones para antes, durante y después de un seísmo y pautas específicas para ayudar a niños y niñas a comprender lo ocurrido y afrontar posibles miedos.
