Las políticas de sostenibilidad y los sistemas de gestión de residuos no dependen únicamente de soluciones técnicas o infraestructuras avanzadas. Si bien estas son necesarias, su eficacia está condicionada en gran medida por la implicación diaria de la ciudadanía, ya que sin su participación activa el funcionamiento del sistema queda incompleto.
En Salobreña hay diversos ejemplos de cómo ello se lleva a cabo, con vecinos que se implican directamente en iniciativas de economía circular que permiten el desarrollo de este modelo.
El concepto de corresponsabilidad ciudadana se plantea como un enfoque compartido en el que cada agente tiene un papel definido: las administraciones planifican, los equipos técnicos desarrollan los modelos y la población aporta su experiencia cotidiana, sus hábitos y su conocimiento del entorno.
En este marco, acciones simples como la correcta separación de residuos o la participación en iniciativas informativas adquieren un impacto colectivo relevante.
Así ha quedado de manifiesto en la sección La Costa en Verde de Radio Salobreña, donde Eva Puche, asesora de Residuos de la campaña Salobreña Sostenible, ha explicado que para que este modelo funcione “resulta clave que la población comprenda el sentido de los cambios y participe de forma informada”.
A través de esta campaña se busca precisamente facilitar esa comprensión, acercando la información, resolviendo dudas y acompañando a la ciudadanía en el proceso de adaptación. Además, subraya la importancia de escuchar las dificultades reales para ajustar y mejorar los sistemas.
En este contexto, Salobreña se presenta como un ejemplo de municipio que avanza hacia un modelo de gestión más sostenible basado en el diálogo y la implicación social.
