El alcalde de Salobreña, Javier Ortega Prados, ha salido al paso de la nota de prensa de la Asociación Cal y Caña sobre el Plan de Reforma Interior (PRI) de la Unidad de Ejecución -S3 con el objetivo de aclarar algunos conceptos inciertos y que dejan a un lado el verdadero alcance de esta actuación, generando cierta desinformación. Así, el PRI creará una gran avenida que resolverá los problemas de acceso y movilidad en el municipio.
En primer lugar, ha agradecido la participación ciudadana en el periodo de alegaciones de éste y cualquier procedimiento administrativo pero que, al tratarse de un documento muy técnico, que además no ha sido contrastado con los técnicos de Urbanismo municipales por parte de la asociación, puede llevar a confusión a la ciudadanía.
Acto seguido, Ortega Prados ha explicado que el escrito de la asociación desvirtúa el verdadero alcance de esta actuación, ya que se centra solamente en la edificación cuando en realidad de lo que se trata es de la ordenación de la zona estratégica como es la UE-S, la entrada norte del municipio, por lo que en su reforma se ha priorizado el interés general, pues de la superficie total tan solo el 31 % irá destinado a suelo residencial mientras que el resto será para espacios públicos dotacionales, equipamientos y conexiones urbanas.
Precisamente este último es el punto más importante, porque supone la ordenación de accesos al núcleo urbano de la Villa, que ahora mismo se hace a través de la Cuesta Caracho, con la construcción de un nuevo viario, con conexiones con la trama existente en calle Antequera y calle Extramuros, destinado a diversificar los flujos de comunicación entre las zonas de playa y la carretera nacional. “Los más de 5.600 m² destinados a viario reflejan la importancia que tiene la movilidad dentro de la propuesta”, ha afirmado.
En cuanto a la construcción, ha indicado que la nueva reforma no supera la edificabilidad permitida sino que cambia los volúmenes. “La edificabilidad y la densidad establecidas por el PGOU se respetan en la ordenación del PRI. También mantiene la densidad máxima residencial prevista por el planeamiento general, que es de setenta y cinco viviendas por hectárea. Aplicada esta densidad a los 14.409,64 m² de la Unidad de Ejecución, resulta una capacidad máxima de ciento ocho viviendas. De estas ciento ocho viviendas, veintiuna serán protegidas, incorporando así la actuación una dimensión de cohesión social y facilidad de acceso a la vivienda”.
Tampoco es correcto decir que el Ayuntamiento ha prescindido de la tramitación ambiental, ya que la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía dictó en abril de 2026 resolución de no sometimiento a evaluación ambiental estratégica para el Plan de Reforma Interior de la UE-S3 al no preverse efectos significativos sobre el medio ambiente derivados de su implantación.
“La discrepancia sobre una propuesta urbanística es legítima”, ha afirmado el regidor de la Villa, pero esa discrepancia, ha incidido, “no debe generar desinformación y los datos objetivos están claros: este Plan de Reforma Interior respeta la ordenación general del PGOU y apuesta por una ordenación detallada sostenible, reduciendo la ocupación residencial del suelo, generando espacio público, incorporando nuevos equipamientos y mejorando la movilidad en el municipio”.
