La Plaza de las Palmeras fue el crisol donde se fundieron recuerdos, olores y momentos, gracias a la música procesional, en un acto nunca realizado y que agradó a cuantos lo presenciaron.
Alternándose las dos formaciones musicales, fueron acometiendo una marcha cada una. Se iban abriendo las puertas del recuerdo y los sentidos nada más sonar los primeros compases del elegante repertorio seleccionado, en un segundo, el silencio se hizo en la plaza cuando la Banda de El Carmen, empezaba a ejecutar la partitura de “Virgen del Valleâ€, clásica como ella sola y joya que compusiera Vicente Gómez Zarzuela en el año 1.898. La Banda de la Sentencia, interpretó “Virgen de la Palomaâ€, marcha que nos traslada a los sonidos que aquellas bandas de cornetas y tambores de “toques picadosâ€, recordando a los primeros de sones del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga y que Alberto Escámez compusiera en el 1.923. Acto seguido “Pasan los Campanilleros†de Manuel López Farfán. “Amor de Madreâ€, marcha cigarrera que dictó Francisco González RÃos en el año 1.991. “Procesión de Semana Santa en Sevillaâ€, de Pascual Marquina. “Triana†de Ãngel Manuel Cebrero. “Esperanza Macarena†de Pedro Morales. “Eternidadâ€, Sergio Larrinaga y Manuel Guerrero. “Madre de los Gitanos Coronada†de Abel Moreno. “A tus brazos Madre†de Sergio Larrinaga y Daniel López. “Mi Amarguraâ€, VÃctor Ferrer Castillo y “Gitano tú eres de Santa MarÃaâ€, compuesta por Sergio Larrinaga. Se cerraba una noche para la historia de la música procesional con el protocolario himno nacional, magistralmente interpretado por la Banda de El Carmen de Dúrcal.