Con estas palabras ha descrito Francisco Trujillo, presidente de la Asociación de Chiringuitos de la Costa Tropical y gerente de “La Sardina” en La Herradura, el camino recorrido desde que iniciaron, hace ya una década, las demandas de las concesiones para regularizar la situación de los establecimientos de playa.
Han trabajado duro, es incuestionable, y lo han hecho de la mano de las administraciones en mayor o menor medida, pero ha sido su tesón, el empeño y las horas de reunión y diálogo lo que les ha llevado a comenzar a recibir las concesiones y a poder iniciar los trabajos de reforma de sus chiringuitos para adaptarse a la nueva normativa de la Ley de Costa.
En la Costa Tropical ya han abierto dos, uno en Salobreña y otro en Motril, y La Sardina es el tercero, aunque el primero de Almuñécar que es el municipio que tiene mayor número de solicitudes.
Con una imagen magnífica, muy clara y mediterránea, de líneas puras y naturales pero con detalles que le dan un toque tradicional, La Sardina es ahora un nuevo chiringuito, nada le asemeja con el anterior más allá del espacio en el que se ubica y el magnífico personal que lo gestiona bajo la dirección de su propietario, José Manuel Cabrera, que sigue allí a pie del cañón junto a su familia, orgulloso de disfrutar de su nuevo chiringuito y del éxito que ha tenido su reforma.
