En la concentración, Manuela Martínez, Secretaria General de UGT Granada, recuerda que el 24 de septiembre, desde la Junta de Andalucía se afirmó que se iba a buscar una “alternativa viable” para solucionar este conflicto, pero que 12 días después, y tras reclamárselo además el Defensor del Pueblo Andaluz, 300 niños y niñas de la zona norte de la ciudad de Granada, no tienen acceso a al única comida que, en muchos casos, disfrutaban al día.
Por eso, la representante de UGT le recuerda a la Presidenta de la Junta de Andalucía la promesa electoral que hizo en su momento, que ningún niño andaluz se quedaría sin comer. Y le ha exigido diligencia no sólo para que estos escolares puedan volver a almorzar, si no además, para que los trabajadores afectados por el cierre de dichos comedores puedan volver a trabajar.
Porque no es admisible, ha dicho, que un simple problema administrativo esté causando que la Junta de Andalucía deje a su suerte precisamente a los miembros más vulnerables de la sociedad.
Por último, la máxima representante del Sindicato en Granada, reitera que ya ha pasado el tiempo de las palabras, y ha llegado el momento de los hechos, por lo que advierte que las movilizaciones se mantendrán mientras no se abran los comedores. La próxima será el jueves, 8 de octubre.
