436 de estudiantes ciegos granadinos empiezan el nuevo curso en educación integrada
La ONCE pide a la Junta que priorice este curso la accesibilidad en la digitalización de las aulas
Un total de 436 alumnos ciegos o con discapacidad visual grave afrontan la vuelta a la actividad escolar y académica en Granada, exactamente igual que el resto de sus compañeros y amigos, en educación integrada. En Andalucía son 1.712 los alumnos con discapacidad visual.
La práctica totalidad de estos estudiantes se escolariza en centros de enseñanza ordinarios, es decir, siguiendo el principio de la inclusión educativa, gracias a su esfuerzo, la colaboración y el apoyo específico de los equipos de la ONCE y de la Junta de Andalucía.
La inclusión del alumnado con ceguera y discapacidad visual en un ámbito educativo normalizado responde a lo indicado en la legislación vigente, donde existe un único sistema en el que prevalece el derecho de cualquier alumno a recibir una atención educativa equitativa y de calidad, respetando sus necesidades específicas para posibilitar su plena inclusión educativa y social.
Para ello, los profesionales que componen los Equipos Específicos de Atención educativa a personas ciegas (fruto de convenios de colaboración entre la ONCE y la Junta de Andalucía) trabajan intensamente para planificar el conjunto de intervenciones que van a llevar a cabo durante todo el curso escolar con el fin de facilitar a este alumnado, su profesorado, centros y familias, los recursos humanos y materiales y la intervención que necesiten para facilitar su aprendizaje y para conseguir la inclusión e integración plena en la sociedad, base de su inserción laboral futura.
La digitalización de las aulas, prioridad
En este sentido, el delegado territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, Cristóbal Martínez, y la directora del Centro de Recursos Educativos de la ONCE en Sevilla, Eva Pérez, han mantenido una reunión con la consejera de Educación de la Junta de Andalucía, Adelaida de la Calle, en la que le han pedido que priorice en este curso la accesibilidad de la digitalización de las aulas (recursos materiales, contenidos, plataformas educativas) algo que la ONCE considera fundamental para seguir avanzando en la inclusión educativa de este alumnado. La ONCE y la Junta de Andalucía reiteraron su compromiso de seguir colaborando en la educación del alumnado con discapacidad visual de nuestra Comunidad y acordaron la firma en las próximas semanas de un nuevo convenio de colaboración entre ambas partes.
Esos cerca de 436 alumnos con ceguera y discapacidad visual grave recibirán esta atención educativa en el nuevo curso en Granada, Almería y Jaén. De entre todos estos alumnos, 52 se preparan en la Universidad para obtener los conocimientos y aptitudes que les cualifiquen para su posterior incorporación al mercado laboral. En los demás niveles educativos, 66 escolares comienzan la Educación Infantil; 84 están escolarizados en Educación Primaria; 63 han llegado a la Educación Secundaria Obligatoria; 23 cursan Bachillerato; 8 se preparan en la Formación Profesional; y 140 están inscritos en otro tipo de enseñanzas.
Adaptación de material escolar y otras ayudas técnicas
Para cada nuevo curso, los servicios de producción bibliográfica de la ONCE trabajan intensamente para que el alumnado con ceguera pueda disponer, desde el primer día de clase, de los mismos libros de texto que sus compañeros, solo que transcritos al sistema braille, así como toda la documentación necesaria (apuntes y cualquier otra documentación de interés) en formato accesible. Muchos de ellos, cuentan además con adaptaciones tecnológicas e informáticas facilitadas por la ONCE para seguir el curso en igualdad de condiciones: ordenadores con síntesis de voz; anotadores y calculadoras parlantes; o impresoras en braille, entre otras.
Atención específica para todos
La distribución del alumnado por comunidades autónomas es la siguiente: en Andalucía, 1.712; Aragón, 219; Principado de Asturias, 130; Illes Balears, 156; Canarias, 331; Cantabria, 63; Castilla-La Mancha, 321; Castilla y León, 395; Cataluña, 1.138; Comunidad Valenciana, 660; Extremadura, 144; Galicia, 364; La Rioja, 39; Comunidad de Madrid, 1.182; Murcia, 342; Comunidad Foral de Navarra, 86; y País Vasco, 184.
Este alumnado, independientemente de su lugar de residencia, recibe el apoyo especializado de alguno de los Equipos Específicos de Atención Educativa, repartidos por todo el Estado para garantizar la atención a los estudiantes en todas las etapas educativas y en todos los puntos geográficos. A su vez, estos Equipos dependen estructuralmente de alguno de los cinco Centros de Recursos Educativos de la ONCE, ubicados en Alicante, Barcelona, Madrid, Pontevedra y Sevilla.
Los Equipos Específicos forman parte de los recursos que la ONCE y las Administraciones Educativas de las Comunidades Autónomas establecen en los convenios de colaboración para la atención educativa a personas con ceguera o discapacidad visual grave. Están compuestos por distintos profesionales, expertos en distintas áreas de intervención en discapacidad visual: maestro, técnico de rehabilitación, psicólogo, pedagogo, trabajador social e instructor en tecnología accesible (tiflotecnología).
Para cada alumno y alumna se elabora un Plan Individualizado de Atención, según sus necesidades, y se le asigna un maestro o maestra itinerante encargado, entre otras funciones, de asesorar al centro y al profesorado de aula, asesorar y orientar a las familias y realizar el apoyo directo que necesite cada alumno. Además, el maestro de apoyo itinerante coordina y realiza el seguimiento de la intervención del resto de los profesionales del Equipo Específico, con el objetivo de conseguir la mayor autonomía del alumnado y responder a las necesidades planteadas por el profesorado de los centros y las familias.
Por unas aulas accesibles para todos
Desde la ONCE se continúa trabajando en diferentes ámbitos para conseguir que todos los recursos didácticos sean accesibles para todo el alumnado. Para conseguirlo, se participa activamente en investigaciones y asesoramiento para que el diseño de los recursos tecnológicos responda a los principios de Accesibilidad Universal y diseño para todos.

















