Finalmente no pudo ser. Tal y como nos temíamos, la Virgen de la Antigua no pudo ser embarcada para su paseo anual por el trocito de Mediterráneo que baña las playas sexitanas.
Pero aunque el oleaje no amainó lo suficiente, eso no mermó en nada su desfile procesional por las calles y paseos de Almuñécar, desde donde asistió al castillo de fuegos artificiales para después, seguir su camino en procesión hasta la Parroquia de la Encarnación.
La acompañaban los miembros de la Hermandad de la Patrona, los representantes de las cofradías de Semana Santa, las autoridades municipales y los miembros de la Parroquia.
A su paso le bailaron y cantaron el típico Fandango almuñequero y recibió los aplausos y vivas de los miles de vecinos y visitantes que pasaron el 15 de agosto en esta bella tierra.
