En Granada, en junio de 2015, el paro registrado en los Servicios P煤blicos de Empleo ha sido de 101.385 personas, 675 menos que el mes pasado (-0,66%), aunque hay 541 personas inscritas en paro menos que hace un a帽o (101.926), cuando disminuy贸 el desempleo en 1.144 personas. En el an谩lisis por sectores, ha aumentado el desempleo en agricultura (566) y construcci贸n (143) habiendo descendido en el resto: colectivo de personas sin empleo anterior (-1.127), servicios (-215) e industria (-42). En cuanto a la contrataci贸n, durante este mes se han realizado en Granada un total de 38.942 contratos, 2.340 m谩s que en el mismo mes del a帽o 2014 (36.602). Del total de contratos de junio, 37.664 han sido temporales, un 96,71%. En cuanto a los contratos acumulados de lo que llevamos de 2015 (237.198), se han formalizado s贸lo 8.103 contratos indefinidos en la provincia de Granada, un 3,42% del total.
Tras conocer las cifras de desempleo del mes de junio de 2015, Manuela Mart铆nez, S陋 General de UGT Granada, ha afirmado que aunque revelan una reducci贸n del paro, es en actividades ligadas a la estacionalidad como el turismo, eso s铆, a trav茅s de empleos temporales. Algo que confirma que la pregonada recuperaci贸n del empleo est谩 basada en un modelo ya conocido, con un marcado perfil estacional y que permite avances s贸lo en etapas vacacionales.
La Secretaria General de UGT Granada, alerta tambi茅n del aumento de la precariedad en el propio desempleo, que se refleja en un descenso continuado de los beneficiarios de prestaciones, de las cuant铆as medias, del gasto y, en 煤ltima instancia, de la tasa de cobertura. Asimismo, se ha producido un aumento de las desigualdades y de la poblaci贸n en riesgo de pobreza.
Ante esto, Manuela Mart铆nez subraya, una vez m谩s, la necesidad de dar un giro a las pol铆ticas econ贸micas, de empleo y sociales y subirse a la ola de la recuperaci贸n con una mejora de las rentas salariales que permitan mayor consumo y un plan ambicioso de inversi贸n productiva. M谩s empleo de calidad, combatiendo el paro de larga duraci贸n y la precariedad laboral, deben ser objetivos prioritarios de las pol铆ticas econ贸micas y de empleo, ha concluido.