La UGR muestra su "desacuerdo absoluto" con la exclusión por la Junta del mapa andaluz de excelencia investigadora pese a su liderazgo cientÃfico nacional e internacional
La resolución provisional deja fuera de la financiación a las cinco propuestas presentadas por la Universidad de Granada
La Universidad de Granada (UGR) ha expresado su profundo desacuerdo con la resolución provisional de la convocatoria de Unidades de Excelencia de la Junta de AndalucÃa, en la que ninguna de las cinco propuestas presentadas por la institución ha obtenido la puntuación necesaria para ser financiada.
Asà las cosas, ha manifestado su respeto por las unidades seleccionadas y por el trabajo cientÃfico desarrollado en el conjunto del sistema universitario andaluz. Sin embargo, ha estimado difÃcilmente comprensible que una convocatoria destinada a configurar el mapa de la excelencia investigadora en AndalucÃa deje fuera, en su totalidad, a la universidad andaluza con mayor proyección investigadora en numerosos indicadores nacionales e internacionales.
El rector de la Universidad de Granada, Pedro Mercado Pacheco, y el vicerrector de Investigación y Transferencia, Enrique Herrera Viedma, han comparecido en la mañana de este miércoles, 1 de julio, para ofrecer su opinión institucional sobre la decisión del Gobierno andaluz. Mercado Pacheco ha expresado que “esta resolución nos genera un profundo malestar y un desacuerdo absoluto. Es difÃcilmente comprensible que una convocatoria destinada a reconocer la excelencia investigadora en AndalucÃa deje fuera a la Universidad de Granada, que es la primera universidad andaluza en los principales rankings internacionales y una referencia en convocatorias competitivas nacionales y europeas como 'MarÃa de Maeztu', 'Severo Ochoa' o los proyectos ERC. Esta decisión no solo perjudica a la UGR sino que debilita al conjunto del sistema andaluz de investigación, porque no refleja con rigor la realidad cientÃfica de AndalucÃa. Resulta especialmente grave que queden sin ejecutar diecisiete millones de euros de la convocatoria mientras se excluye a universidades con un potencial investigador acreditado. Vamos a presentar la correspondiente reclamación y confiamos en que exista margen para reconducir esta situación desde la transparencia, el rigor y la responsabilidad institucionalâ€.
Por su parte, Enrique Herrera ha expresado que “lo que nos preocupa profundamente es que la resolución provisional no se corresponde con los indicadores objetivos de excelencia investigadora. La Universidad de Granada ha sido pionera en AndalucÃa en el impulso de unidades de excelencia con recursos propios y ese trabajo ha dado lugar a resultados muy relevantes en convocatorias nacionales como 'Severo Ochoa' y 'MarÃa de Maeztu'. Somos la única universidad andaluza con dos acreditaciones 'MarÃa de Maeztu', en Matemáticas y PsicologÃa, y contamos actualmente con seis proyectos ERC activos, que son uno de los indicadores más exigentes y determinantes en cualquier evaluación internacional de excelencia. Por eso, resulta difÃcil entender que nuestras propuestas no hayan sido consideradas ni siquiera en el nivel precompetitivoâ€.
Por ello, el vicerrector ha considerado que “existe una contradicción evidente entre lo que dicen los principales indicadores nacionales e internacionales de investigación y lo que refleja esta resolución provisional. Si una unidad andaluza pasa el primer corte de una convocatoria nacional altamente competitiva, donde se rechaza aproximadamente el 90 % de las propuestas, y pocos meses después no es considerada excelente ni precompetitiva en AndalucÃa, algo no está funcionando bien en el proceso de evaluación. No estamos ante una cuestión de percepción sino ante datos objetivos: proyectos ERC, financiación competitiva, liderazgo en proyectos nacionales y europeos, y resultados acreditados en programas de excelenciaâ€.
Para Herrera, esta resolución no es solo negativa para la institución granadina sino para todo el sistema de investigación andaluz. “Si AndalucÃa construye su propio modelo de excelencia al margen, o incluso en contradicción, con los estándares nacionales e internacionales, el sistema andaluz de investigación saldrá debilitado. No se ha perjudicado solo a la Universidad de Granada; se ha perjudicado al conjunto del sistema andaluz de ciencia, dejando fuera a universidades con una trayectoria investigadora acreditada y dejando sin ejecutar una parte muy relevante de los recursos disponibles. Por eso, creemos que esta evaluación debe revisarse con rigor, transparencia y, preferiblemente, por una comisión distintaâ€.
La resolución provisional transmite un mensaje institucional especialmente preocupante, según la UGR: que ninguna de las áreas de investigación presentadas por la Universidad de Granada merece formar parte del mapa autonómico de excelencia. *Ese resultado contrasta de manera evidente con la posición de la UGR en rankings internacionales, con su capacidad de captación de fondos nacionales y europeos, con sus resultados en convocatorias competitivas de atracción de talento y con su trayectoria en programas de excelencia nacionales como 'Severo Ochoa' y 'MarÃa de Maeztu'".
La UGR ha recordado que fue pionera en AndalucÃa en la creación, en 2015, de un programa propio de 'Unidades de Excelencia', concebido precisamente para preparar a sus centros, institutos y estructuras de investigación para concurrir con garantÃas a los programas estatales de excelencia. Ese trabajo sostenido ha permitido consolidar una arquitectura cientÃfica madura, competitiva y alineada con los estándares nacionales e internacionales de evaluación. Fruto de esa estrategia, la UGR ha logrado situarse de forma continuada entre las principales universidades españolas en indicadores de investigación, ha obtenido acreditaciones nacionales de excelencia y ha desarrollado unidades con experiencia contrastada en las convocatorias 'Severo Ochoa' y 'MarÃa de Maeztu'.
La institución cuenta, además, con una masa crÃtica de investigación reconocida en ámbitos como la inteligencia artificial, las matemáticas, la quÃmica, la fÃsica, las humanidades, las ciencias sociales, el derecho, la psicologÃa y otros campos estratégicos.
Por ello, la UGR considera que la evaluación realizada no refleja adecuadamente la realidad cientÃfica de la institución ni la trayectoria objetiva de las unidades presentadas. "Resulta especialmente llamativo que propuestas con antecedentes positivos en evaluaciones nacionales, e incluso con indicadores de alta competitividad internacional, hayan recibido en el ámbito autonómico valoraciones insuficientes o difÃcilmente justificables a la luz de su rendimiento cientÃfico".
A esta preocupación se suma, según la entidad, un elemento especialmente significativo: la propia trayectoria de las convocatorias autonómicas anteriores orientadas al impulso de unidades de excelencia en AndalucÃa. En la convocatoria de 2017, nueve unidades presentadas por la Universidad de Granada obtuvieron financiación, concentrando más del 40 % del conjunto de los recursos asignados. Posteriormente, en 2022, la convocatoria 'Qualifica' reconoció de nuevo la fortaleza investigadora de la UGR, con cuatro unidades financiadas. "Resulta, por tanto, difÃcilmente explicable que esas mismas cuatro unidades, presentadas ahora a la nueva convocatoria autonómica, hayan quedado fuera de la resolución provisional. La cuestión no es solo que la Universidad de Granada no haya obtenido financiación en esta ocasión sino que estructuras previamente reconocidas por su calidad y potencial investigador hayan pasado, en apenas unos años, de ser consideradas estratégicas para el sistema andaluz de ciencia a quedar excluidas del mapa autonómico de excelencia".
La UGR entiende que el objetivo de una convocatoria autonómica de estas caracterÃsticas deberÃa ser fortalecer a aquellas estructuras que están en condiciones de competir en los programas estatales y europeos de mayor exigencia. Desde esa perspectiva, excluir por completo a la Universidad de Granada no solo perjudica a una institución concreta sino que debilita el conjunto del sistema andaluz de ciencia.
La excelencia investigadora no puede definirse al margen de los indicadores que la comunidad cientÃfica reconoce como relevantes: publicaciones de alto impacto, liderazgo en proyectos nacionales e internacionales, captación de talento, obtención de financiación competitiva, participación en redes cientÃficas de referencia y resultados en programas europeos altamente selectivos como los del European Research Council. La UGR ha realizado un esfuerzo sostenido en todos esos ámbitos y, en consecuencia, considera que la resolución provisional no se corresponde con la evidencia disponible.
La institución ha mostrado también su preocupación por el impacto económico y estratégico de esta decisión. En un contexto en el que AndalucÃa necesita reforzar su sistema de investigación, no resulta razonable, en su opinión, que una convocatoria concebida para impulsar unidades excelentes pueda dejar sin ejecutar una parte sustancial de los recursos disponibles (diecisiete millones de euros), mientras quedan fuera propuestas procedentes de una universidad con una trayectoria cientÃfica ampliamente reconocida.
La Universidad de Granada no reclama un trato singular ni una posición de privilegio, sino una evaluación rigurosa, transparente, motivada y coherente con los estándares utilizados en las convocatorias nacionales e internacionales de excelencia. Reclama, asimismo, que se valore con proporcionalidad el peso real de la institución en el ecosistema cientÃfico andaluz, español y europeo.
Por todo ello, la UGR ha solicitado a la ConsejerÃa de Universidad, Investigación e Innovación y a ACCUA una revisión en profundidad de la evaluación realizada, asà como una explicación técnica suficiente de las puntuaciones otorgadas a sus propuestas. La fase provisional debe servir precisamente para corregir posibles disfunciones, revisar criterios y garantizar que la resolución definitiva responda al interés general del sistema andaluz del conocimiento.
De esta manera, confÃa en que aún exista margen para reconducir esta situación desde el rigor, la transparencia y la responsabilidad institucional. "La defensa de la excelencia cientÃfica andaluza exige evaluaciones exigentes, sÃ, pero también justas, proporcionadas y plenamente alineadas con la realidad investigadora de sus universidades".
















