El comercio de proximidad afronta con preocupación las rebajas de enero
Un periodo históricamente clave para el pequeño comercio de proximidad que no puede competir con los descuentos y promociones de las grandes marcas y centros comerciales
El inicio de las rebajas de invierno vuelve a poner de manifiesto una realidad que el pequeño comercio andaluz viene advirtiendo desde hace años: desde la liberalización de los periodos de rebajas, su atractivo y su efecto positivo se han ido reduciendo de forma progresiva.
La actual normativa ha derivado en un escenario de promociones constantes durante todo el año —ofertas, descuentos permanentes, días especiales y campañas encadenadas— que ha desdibujado el concepto tradicional de las rebajas y ha restado impacto a un periodo que históricamente era clave para el comercio de proximidad. Este modelo no favorece al pequeño comercio, que no puede sostener una política de descuentos continuados en igualdad de condiciones frente a grandes superficies y plataformas digitales.
Como consecuencia, cada año el efecto dinamizador de las rebajas es menor y son más los establecimientos que se ven obligados a adelantar los periodos de descuentos para poder competir, lo que genera una espiral que perjudica la rentabilidad del sector y dificulta la planificación comercial.
“El pequeño comercio necesita marcos claros y equilibrados. La liberalización ha provocado una banalización de las rebajas y una competencia desigual que penaliza especialmente a los autónomos y pymes del comercio urbano”, ha señalado el presidente de Comercio Andalucía.
Desde la Confederación se insiste, un año más, en la necesidad de regular los periodos de rebajas, con el objetivo de recuperar su valor como herramienta comercial, aportar certidumbre al sector y avanzar hacia un modelo más equilibrado y sostenible. Una regulación permitiría concentrar la demanda, reforzar el atractivo de las campañas de rebajas y mejorar la competitividad del comercio de proximidad.
A pesar de este contexto, el pequeño comercio andaluz continúa realizando un importante esfuerzo de adaptación, apostando por la calidad, la atención personalizada, la especialización y la incorporación progresiva de herramientas digitales, manteniendo su papel esencial en la economía local y en la vida de barrios y municipios.
Desde Comercio Andalucía se anima a los consumidores a apoyar al comercio de proximidad durante este periodo, apostando por establecimientos que generan empleo local, fijan población y contribuyen a la cohesión social.
“Las rebajas deben volver a ser una oportunidad real, no una carrera permanente de descuentos. Regularlas no es un freno al consumo, sino una medida necesaria para garantizar un sector comercial más justo, competitivo y sostenible en Andalucía”, ha concluido el presidente de la Confederación.
El comercio es uno de los principales motores de empleo en Andalucía y un sector clave para la vertebración del territorio, con presencia en todos los municipios, desde grandes ciudades hasta pequeñas localidades. El comercio de proximidad no solo genera actividad económica y empleo estable, sino que contribuye de forma decisiva a mantener vivos los barrios, a fijar población y a garantizar servicios esenciales, convirtiéndose en un elemento fundamental de cohesión social y equilibrio territorial en la comunidad autónoma.

















