Su objetivo es hacer visible el problema de las adiciones y reclamar que no se estigmatice a las personas que tienen problemas con el alcohol y las drogas
Moya va abanderado por GARA, el Grupo de Adictos Rehabilitados de Alcoy, y en las poblaciones que visita, en etapas entre sesenta y ochenta kilómetros diarios, lanza el mensaje que le motiva a seguir. “Contra las adicciones se lucha cuando la persona enferma admite que tiene un problema y cuando cuenta con el apoyo profesional para poder dejarloâ€.
En el caso de la etapa de este viernes, Moya salÃa de Adra (AlmerÃa) a las cinco de la mañana y ha llegado a Motril a las diez, tras pasar por distintas carreteras comarcales, coronar el alto del Conjuro y discurrir por tramos de la carretera nacional. Las tardes las dedica a entrenarse para el Hacho "y a descansar pronto para seguir la ruta al dÃa siguiente, que acabará en Nerja".