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Solos en la oscuridad y el silencio de la noche vacía.

*Dedicado a los trabajadores de los hospitales, comisarías, parques, cuarteles, farmacias, mercados, tiendas… y en cualquier lugar del mundo donde se están salvando vidas.



Cada noche, en las calles y plazas, de los balcones y ventanas resuenan aplausos que nos recuerdan que los vecinos siguen apoyando y reconociendo la labor de los sanitarios que se han convertido en los ángeles de la guarda de esta crisis mundial. Son los que luchan cara a cara contra el maldito COVID19.

Y cada noche el aplauso es más emocionante si cabe, porque siempre hay algún vecino que hace sonar la música que hace ese aplauso en el silencio menos estremecedor.
Hay temas musicales como el Resistiré del Dúo Dinámico o el Sobreviviré de Mónica Naranjo que nos hacen recordar que seguimos luchando todos, de una forma u otra pero todo estamos luchando a nuestra manera contra este terrible e inesperado momento que nos ha tocado vivir.

Pero si a todos esos aplausos le sumas la fuerza de las sirenas de los coches de Policía Local, Bomberos, Guardia Civil, todos, más de una decena de vehículos aparcados frente a las urgencias del Centro de Salud de Almuñécar, aplaudiendo a la docena de médicos, enfermeros, celadores o conductores que entre lágrimas y sonrisas de emoción aplauden a su vez a los que les están reconociendo esa gran labor.

Les aseguro que emociona. Son los que se la juegan cada día desde que hace unas semanas supimos que había un virus que nos estaba invadiendo sin piedad, cobrándose la vida de muchos miles de personas en el mundo, en nuestro país, en nuestra comunidad y provincia.

Y nosotros solo podemos darles las gracias y quedarnos en casa. Ellos hacen el resto que no es otra cosa que intentar salvar vidas y protegernos. Nada más y nada menos.

Ya de regreso a casa, solos en la oscuridad y el silencio de la noche vacía, un grupo de empleadas de farmacia salen a nuestro paso y aplauden. Ell@ no pueden quedarse en casa porque sus trabajos son de primera necesidad en este Estado de Alerta. Y se exponen a diario con una sonrisa, al igual que l@s que nos atienden en el súper y en la tienda de nuestro barrio.

Todos y cada uno de ellos merecen nuestro más sincero agradecimiento y aplauso. Ese que cada día intentamos mostrarles desde un punto distinto de nuestros pueblos y ciudades para que sepan que no están solos, que somos muchos los que luchamos, muchos los que intentamos hacerlo muy bien para no correr riesgos. Porque la mejor manera de luchar contra este virus tan malvado es quedarnos en casa. Claro, siempre que no pertenezcas a ese grupo de currantes que se la juegan cada día por el bien de todos.

Gracias.
Mariló Joya.


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